Dejando de ser niño


Te has preguntado, ¿donde quedo nuestro niño interno?
Los seres humanos estamos en un continuo proceso de cambio. Vamos por el sendero de la vida realizando nuestras metas, haciendo proyectos y tratando de que los mismos se cumplan, pero ¿desde hace cuanto tiempo nos preocupamos?, ¿cuando decidimos ser personas grandes?, o mas bien podríamos preguntarnos todos, ¿Cuándo dejamos de ser niños?

Del diario de un niño de dos años:

Jueves
8.10 He tirado colonia en la alfombra. Huele bien. Mama enfadada. La colonia esta prohibida
8.45 He tirado el mechero al café. Me han pegado.
9.00 En la cocina. Me han echado. La cocina esta prohibida.
9.15 En el cuarto de trabajo de papá. Me han echado. Cuarto de trabajo también prohibido.
9.30 He quitado la llave del armario. Jugado con ella. Mama no sabia donde estaba. Yo tampoco. Mama me ha gritado.
10.00 Encontrado lápiz rojo. Pintado la alfombra. Prohibido.
10:20 He cogido la aguja de hacer punto y la he doblado. He clavado otra en el sofá. Las agujas están prohibidos.
11:00 Tenia que tomar leche. Pero quería tomar agua. Me he puesto a llorar. Me han pegado.

11:10 He mojado los pantalones. Me han pegado. Mojar los pantalones prohibido.
11:30 Roto un cigarrillo. Había tabaco adentro. Sabe bien.
11:45 He seguido a un ciempiés hasta debajo de la valla. He encontrado cochinillas. Interesante, pero prohibido.
12:15 He comido caca. Sabor peculiar, pero prohibido.
12:30 He escupido la ensalada. Incomible. Pero escupir esta prohibido.
13:15 Siesta. No he dormido. Me he levantado y me he sentado en la colcha. Helado. Helarse esta prohibido.
14:00 He reflexionado. Constato que todo esta prohibido. ¿Para que viene uno al mundo?


HELLMUT HOLTHAUS


Cuando se es niño

¿Quien aun recuerda las travesuras que le hacíamos a mama?, o cuando nos escondíamos para que papá no nos pegara porque habíamos perdido las llaves del carro, o cuando tomamos prestado dinero de la mochila de la hermana; cuando peleábamos entre hermanos por tener el control de la TV para ver nuestro programa favorito. Todo era divertido, aun cuando eso significara que después de todo acto hay una consecuencia, después de todo la recibiríamos.
Cuando se es niño no hay preocupaciones, solo se piensa en jugar y divertirse ya sea con los hermanos o con los amigos. Salidas a la casa del vecino, idas a las canchas de fútbol o básquet a echar cascaritas con los cuates del barrio o la cuadra.

Para que queremos crecer si en nuestro mundo de niños todo es maravilloso, la escuela, nuestras tareas en equipo, las peleas con las amigas, las salidas al cine con los niños del salón, en fin a lo largo de los años vamos cambiando...


La edad de los “¿Por qué?”

Los pequeños siempre se sorprenden por lo que hay en la vida, son tan curiosos, por eso los oímos decir: mama, ¿Por qué mi hermano es diferente a mi? ¿Por qué mi papa trabaja tanto?
Todo, absolutamente todo les interesa saber.
Incluso de una misma pregunta que hacen se van haciendo mas y mas “¿Por qué?”, y al final no sabemos que contestar…
Mama, ¿que vas a hacer de comer?
-sopita de lentejas
-¿Por qué?
-porque es nutritiva
-¿Por qué?
-porque aporta proteínas y para que tengas defensas
-¿por que?
-para que estés sana y no te enfermes
-¿Por qué?
-porque si te enfermas te llevaría al doctor.
-ah, entonces voy a comer para no enfermarme.

Y así los niños preguntan todo lo que pueden para saber el porque de las cosas.

Niños demasiado grandes

-Mama, mi amiga hoy llevo a la escuela un celular que le regalo su papá por su cumpleaños. Se que no puedes comprarme uno porque somos pobres, pero cuando yo sea grande y trabaje me comprare uno muy bonito y otro a ti para que nos hablemos todos los días.

He visto que los niños y niñas ya no juegan como antes, ya no saben de las escondiditas, a la víbora de la mar, al avión, teléfono descompuesto; y tristemente me doy cuenta que lo han cambiado por jugar a los oficios que de grandes realizaremos, como al doctor, la secretaria, los policías, ir de compras, las comiditas, los bomberos.

Los niños están más ansiosos por ser grandes… por crecer.
Cuantos de nosotros no hemos escuchado a niños que quieren ser grandes y viceversa, a adultos que quieren volver a ser niños, pero nadie nos enseña a saber disfrutar de cada etapa que vamos viviendo.

Vamos cambiando

Los problemas nos acechan a cada instante, las preocupaciones no cesan, el estrés esta a la orden del día, estamos cambiando ya no somos los mismos de antes con nuestras metas, con tantos planes.

Ahora vemos todo tan lejano; nuestra mayor preocupación para unos es dar de comer a la familia, para otros es la escuela, y para otros tantos el buscar trabajo.

Nos estamos enfermando mas de lo que antes, ya no vemos nuestro futuro, nuestros proyectos, ahora es nuestro presente, ¿Realmente estamos siendo felices con lo que hacemos?

Donde quedo el sentirnos bien con nosotros mismos, el estar en paz y tranquilos con los hijos, con la esposa, el saber disfrutar de todo, ver un atardecer, volver a jugar como antes, salir a divertirnos, llevar a nuestro hermanito pequeño al parque y comprarle un helado; que nos cuesta sonreírle un poco a la vida.
Muchas veces las circunstancias obligan a los niños a madurar rápidamente y a adquirir responsabilidades y preocupaciones que no deberían tener…

-Mi infancia ya termino, deje atrás las canicas, los carritos con los que por varios años jugué y me divertí. Ahora tengo nuevos cambios, mi mama me ha dicho que me esta cambiando la voz, ya estoy un poco mas alto. Estoy feliz porque ya no soy un niño y ahora como soy el mayor de mis hermanos me toca cuidarlos y que no se porten mal cuando mi mama sale a trabajar.

Estoy adquiriendo responsabilidades como un adulto y eso me da gusto porque ya me van a considerar un hombre. Mi padre que ya falleció me había dicho que cuando el faltara yo iba a ser el hombre de la casa y tenia que cuidar de mi mamá y hermanos, pero a la vez me causa angustia por lo que vendrá.

Y así el niño que se convirtió en hombre y adquiere un sin fin de preocupaciones, de responsabilidades, dejo su infancia y mundo de juegos e ilusiones atrás.